Castillos en el aire
miércoles, 3 de junio de 2015
5 Años después... Salinas
lunes, 27 de septiembre de 2010
No te rindas
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.
viernes, 7 de agosto de 2009
Tu etéreo

Día de recuerdos
semblantes indefinidos
desfilan por mis senderos.
Cientos de palabras sin letras
de personajes sin rostro
inconexos, solitarios
vagando...
aletargados,
indefinidos
...temiendo despertar memorias.
Me he detenido a pensar
quizá, algún día
tú, etéreo;
tú, fantasma
dejes de ser una nube sobre mí.
Quizá algún día,
te pierda en alguna esquina
me libere de ti
y entonces,
alguien pueda verme real,
posible, corpórea.
jueves, 18 de junio de 2009
Hoy me dueles
Por que si, hoy me dueles
Me duele cada centímetro de piel
Esa que tú conociste antes que yo
Esa que fue tuya y nunca, nunca fue mía
Me duelen los besos que no te di
Me duelen todos los versos que te he escrito
Los que siempre digo que serán los últimos
Cierro los ojos
Y si, me duele también la soledad
Sobretodo la soledad
Y el frío y la oscuridad
Y tus labios cerrados… sellados
Y me duele el frío
Y la falta de abrigo
Me duele la ausencia de unos brazos
Me dueles Tú
En lo más hondo de las entrañas
M e ahogas
Me tomas presa
Me arden mis sueños
Y si… ¡Hoy me dueles!
Y no tengo miedo de decírtelo.
Noviembre 2008.
miércoles, 10 de junio de 2009
Elisewin

jueves, 28 de mayo de 2009
Cansada de ser sombra

ni siquiera que lo quiera todo
ni que exija un lugar privilegiado.
No puedo negar que en un principio
soñé que te encontraba cada noche,
que tejía con tus manos ilusiones rojas y doradas
No te diré que no me enamoré
no pretendo mentir negando
que mi imaginación encontró en ti
un paraíso, un oasis
que nada importaba más que tus manos, tus ojos
tus miradas cómplices y tus silencios llenos de palabras
No necesite mucho tiempo
para averiguar lo esporádico de tu amor
Bastaron unos instantes,
quizá un intercambio de palabras graves
Y es que, nos abrazamos tanto al ideal
lo apresamos tan fuerte entre las manos,
que al final, se escurrió entre los dedos
se desvaneció ante nuestros ojos
Sabes? No me importaba ser sólo eso
una ficción, un sueño, un anhelo escondido
No me importaba, si quiera, ser un escape, un refugio
No me importaba con tal de ser en ti
de existir en ti
Ayer, me cansé de ser una sombra
de la imposibilidad de mi propia luz
Y, aunque no me importa ser sólo eso,
la nostalgia se planta en la puerta
y me mira con ojos desafiantes
y yo,
sábado, 23 de mayo de 2009
Dolor a destiempo
Que te conozco, dolor, es verdad
Sólo tú y yo sabemos
Cómo nos hemos visto las caras
recorrido el cuerpo entero,
sembrando de temor las entrañas
y soñado con nuestros más grandes miedos
Estando, tomados de la mano
al borde del abismo,
besar nuestros rostros en las madrugadas,
tocar con nuestros dedos la hondura de la noche
Contigo noches en vela
de angustia y desasosiego
Contigo las sombras, los miedos y la espera
Contigo todo,
y contigo nada
¿No te habías ido ya?
¿No habíamos dejado saldadas las cuentas?
¿No te alejaste aquel día,
Presentándome la alegría?
Ahora, nos vemos otras caras
No es tu rostro oscuro
No son tus manos que aprisionan
No es tu mirada que condena